La enfermedad de Parkinson, una condición neurológica que incapacita al individuo, fue descrita por primera vez por James Parkinson, un médico británico en 1817.

Es una lucha diaria experimentada por más de 6 millones de personas en todo el mundo.

Aunque la mayoría de las personas afectadas tienen más de 55 años, también ocurre en personas jóvenes.

En Panamá, el número asciende a los 25,000 casos.

La Organización Mundial de la Salud estima que el número total de pacientes se duplicará para el año 2030.

El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa e implica la pérdida de células cerebrales capaces de producir dopamina.

La dopamina es un neurotransmisor que se encuentra en el cerebro, cuya deficiencia produce los principales síntomas de la enfermedad de Parkinson, incluida la lentitud de los movimientos de nuestro cuerpo, que es uno de los síntomas principales de la enfermedad de Parkinson.

Aunque el Parkinson puede ser una enfermedad compleja con muchas implicaciones en la vida de uno, se puede manejar bien con medicamentos, asesoramiento y apoyo adecuados.

Todavía no existe una cura para el Parkinson, pero se puede vivir con la enfermedad durante años.

Ustedes se preguntarán, ¿Cuál es mi tema con el Parkinson?

Lastimosamente mi mamá fue paciente de Parkinson durante muchos años y pude ser testigo como la enfermedad degeneró su cuerpo y mente.

Mi madre con mi primer hijo.

Con recursos muy limitados tratamos de brindarle la mejor calidad de vida hasta que la enfermedad ganó la batalla hace un poco mas de 3 años.

A través de varios medios digitales (todos en ingles) pude conseguir información la cual poníamos en práctica para aliviar algunos de los síntomas asociados y así brindarle una expectativa de vida mayor pero aun así siento que no fue suficiente.

No recibí información adecuada de esta enfermedad.

Debo aclarar que mi madre entró varias veces al hospital de la Caja de Seguro Social por crisis que se presentaban y a pesar de que la sala de urgencias tiene un problema administrativo grave (en aquel entonces, nose ahora) la atención de doctores, enfermeras y asistentes siempre fue la mejor en todo momento.

Sin embargo, cuando se le detectó la condición, la información recibida por parte de los médicos especialistas era muy vaga, recetaban medicamentos sin informar los efectos contrarios que producían y vaya que tienen efectos secundarios.

Por eso, en un momento decidí apartarme de los doctores y con mucha lectura inicié un plan para tratar de mejorar la calidad de vida de mi mamá y la de mi familia.

Muchos conocen los efectos directos que este tipo de condición afecta al paciente pero que repercute directamente en tel entorno familiar, sin una buena orientación puede ocasionar graves problemas de comunicación que terminan separando una familia estable.

11 de abril, día mundial del Parkinson

Es por toda la experiencia vivida con mi mamá y viendo otros casos que por falta de información los pacientes viven en sufrimiento constante, por lo cual tomé la decisión de escribir este artículo y compartir el material creado por www.pdprogram.org – una organización sin fines de lucro que ayuda a pacientes de Parkinson a recibir orientación, educación y tratamientos para el Parkinson.

Barreras enfrentadas por personas con Parkinson en todo el mundo

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurológico que afecta a todas las razas y ocurre en todas partes del mundo.

Hay brechas en el acceso al tratamiento, la educación y los servicios de apoyo adicionales en todo el mundo que no se estaban abordando.

La alfabetización en salud, el nivel socioeconómico, la educación, las actitudes personales / sociales, la participación en programas de educación en salud y las creencias individuales sobre las prácticas de salud tienen un gran impacto en el manejo de enfermedades crónicas, como la de Parkinson.

Además, el manejo adecuado de la enfermedad de Parkinson se ve más afectado por los que viven en países en desarrollo, los que forman parte de las poblaciones minoritarias (es decir, los pueblos indígenas, las minorías religiosas, las minorías étnicas, las minorías de castas, etc.), los que viven en la pobreza extrema y zonas rurales.

Para abordar estas brechas claras, el Dr. A.Q. Rana fundó el Programa Mundial de Parkinson en 2008 para proporcionar principalmente medicamentos GRATUITOS y educación GRATUITA a las personas que lo necesitan HOY, independientemente de dónde se encuentren y quiénes sean.

Pobreza y enfermedad de Parkinson

La pobreza es una realidad desafortunada para cualquier persona con Parkinson en todo el mundo, especialmente aquellos en países en desarrollo.

Estas personas no pueden acceder a la atención primaria y, por lo tanto, no pueden obtener un diagnóstico y tratamiento.

Si tienen acceso a un neurólogo que puede diagnosticarlos, no pueden comprar sus medicamentos debido al costo.

Tampoco pueden permitirse servicios de apoyo cruciales como fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional, servicios dentales y otros.

Todos estos servicios son imprescindibles para garantizar el manejo adecuado de la enfermedad de Parkinson y mejorar la calidad de vida.

Las personas con Parkinson también pueden requerir dispositivos de asistencia para ayudar con algunos de los síntomas que están experimentando.

Hay muchas personas que tienen un problema de equilibrio y corren el riesgo de caerse; Estas personas requieren andadores, bastones o incluso sillas de ruedas para evitar lesiones graves.

Sin embargo, si viven en la pobreza, no pueden permitirse este dispositivo necesario.

Otros dispositivos que las personas pueden necesitar incluyen: una almohadilla térmica para aliviar el dolor y un cepillo de dientes eléctrico para la higiene dental.

El Dr. A.Q.Rana ha enfatizado que la prestación de atención médica a personas con Parkinson no debe verse afectada por su situación financiera actual o la falta de educación.

A continuación les comparto material informativo proporcionado por World Parkinson’s Program

El cuidado de mi madre hubiera sido muy difícil sin el apoyo y la ayuda de mi familia. Gracias a mi suegra, mi hermana, mi esposa, hijos y cuñada por su gran apoyo.

Deja un comentario o contáctame si necesitas más información sobre el Parkinson.